Hacía ya varios años que venía haciendo este trabajo. Viéndole la cara, parecería que hiciera toda una vida o que tuviera muchos, muchos años haciéndolo.
Las ojeras eran permanentes, pronunciadas y oscuras, Su mirada se había transformado en una mirada asustadiza, pendiente del más mínimo movimiento a su alrededor, era la mirada de alguien que le teme a todo y a todos. El temblor de las manos, ya no recordaba cuando había comenzado, para ella era natural, le temblaban desde que se levantaba hasta que se acostara, era sin lugar, producto de sus nervios de la falta de sueño, todos estos eran síntomas que hacía tiempo venían acumulándose, pero que extrañamente nunca se lo comentó a nadie, es más hacía mucho tiempo que ya no veía a nadie. Ahora estaba convencida que si se cruzara con alguno de sus viejos amigos no la reconocerían, tan cambiada estaba, tan avejentada estaba que ni siquiera ella se reconocería, hacía tiempo que había dejado de verse en el espejo.
Lo más sencillo hubiera dejado de hacer lo que le lo causaba, pero hacía tantos años ya que no sabría como hacerlo ni que haría sin ello.
Luego de todos estos años, con sus nervios destrozados y su salud quebrantada, comprendió porque nadie quería hacer esa tarea, pero ella era tan joven y sabía tan poco...
La tarea era sencilla, un pequeño ejercicio para una periodista recién egresada como ella, escribir los obituarios del diario zonal, una tarea que como mucho demandaba treinta minutos por día, Los tenía que entregar vía mail antes de las cinco de la tarde, más sencillo imposible.
Un par de frases por nombre generalmente eran las misma de siempre, Amado esposo, devoto padre etc., etc., las palabras que siempre, siempre se dicen en estas cosas, el lugar, la edad, y como fue el deceso. Normalmente eran personas mayores, ancianos con una vida plena y una muerte en paz, los pocos, los que más le dolían eran las muertes jóvenes e inexplicables, accidentes, enfermedades incurables, esas muertes le generaban impotencia, llegó en un momento a tomarles cariño a sus muertos de las cinco de la tarde.
Luego de entregados las redacciones seguía haciendo sus cosas habituales, en su casa, su jardín, tal vez la cena. Siempre en su casa, ya no salía como antes, ya no veía a sus amistades, ahora sólo tenía su casa y los muertos de las cinco. Se quedaba sola en su casa esperando la noche.
Sabía que esa noche no dormiría como no venía durmiendo desde hace varios años, sabía por qué era, y sabía que si realmente quería podía cambiar todo eso, ¿pero en el fondo quería?
Eso no lo sabía bien.
Siempre que daban las 12 en el reloj del living, escuchaba sonidos, escuchaba muebles que se movían, sabía qué era lo que lo provocaba, sabían que volvían por ella, buscaban ayuda, buscaban una palabra para comprender mejor, por eso prefería las muertes apacibles, no era nada divertido estar calmada frente a un cuerpo todo sangriento, o todo demacrado por una enfermedad injusta.
Eran ellos, los muertos de las cinco de la tarde que volvían por ella.
10 comentarios:
Wow!, menudo relato, realidad y ma srealidad, a veces uno no tiene en cuenta que todo, absolutamente todo esta hecho x humanos, uno ve solo los resultados,la parte "terminada" y ni se imagina como o quien llegò a eso. Recordè una frase de mi abuela que decìa: hay que tenerle miedo a los vivos, no a los muertos...sabia frase
Saludos lunàticos!
Me encanto! hermoso!
Buenas. Llegué de prepo a tu blog. Estuve chusmeando un poco, y me coparon varias cosas.
Escribís de forma interesante.
Yo también tengo algunas locuras escritas por la web.
Si tenés ganas, date una vuelta.
Un gusto haber conocido un nuevo rincón por donde andar.
Saludos.
Ivana.
sin cuenta horas...tivi andra gracias por pasarse, en breve las estaré visitando
Saludos
no es cosa buena trabajar para los muertos...
además de las horas se cobran un poco de vida,
y no avisan
me gusto el sentido secreto de su relato
me gustó encontrarla
paso luego a leer más
El poder de las palabras… un tema sobre el que podría volver eternamente. Me gustó tu blog. Qué bueno que te haya gustado mi poesía.
la vida es un juego
invitada a reunirse con mis voces
si pasas por casa hay un premio
b
Creo que lei 15 veces este relato, porque siempre pienso, debe star por colgar algo nuevo....y ...para cuando????
jajajaj
presiones al margen, le mando un saludo querida
no me presione querida, mi musa esta fallando, que le voy a hacer!
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