miércoles, 11 de julio de 2007

El monedero asesino

La feria de artesanos era enorme y muy colorida, el puesto que más llamaba la atención era el de trabajos en cuero, desde cintos y hebillas, hasta billeteras y monederos. El dueño, un viejo todo arrugado y de blancas y largas canas que se unían a la barba tupida y del mismo color de su pelo formando una gran cascada de pelo blanco que cubría parcialmente su rostro. Siempre estaba fumando de su pipa, un tabaco de fuerte aroma que te traía a la mente bosques de robles antiquísimos.

En la mesa de exposición, abarrotado de elementos fabricados de cuero, en un rincón casi escondido había un monedero, con un gran trabajo de labrado que te hacía imaginar la lucha eterna entre el bien y el mal, ángeles y demonios. Tal era la dificultad y rareza del pujado hecho que a pesar de notarse que era un artículo que denotaba que tenia mucho tiempo de fabricado, te surgía la necesidad casi irrefrenable de poseerlo, llevártelo.

Antes de que te lo lleves deberías saber la historia de ese monedero muchacho, me dijo el artesano, soltando humo de su vieja pipa. Lo invito a pasar a la parte de atrás del puesto y entre clientes, curiosos y 4 pipas enteras me contó la historia que genera este relato.

El origen de la creación es bastante incierto, algunos dicen que se remonta a los indios tehuelches y viene directo del sur y su cuero fue sacadote una vaca maldita porque la carne que sacaron del animal enfermo a toda una tribu, y el brujo hizo el monedero de su cuero con un encantamiento, para que la tribu sanara.

Otros dicen que las manos que lo hicieron eran de un negro proveniente del África, que todo el dolor de sus venas, de la esclavitud, del maltrato de décadas y décadas, están grabadas a fuego en sus diseños intrincados.

El viejo me juró que no sabía como había llegado hasta él, tal vez mentía, o tal vez sólo se había olvidado de donde provenía, lo que sí no podía negar era que sabía mucho de la historia. Como me veía atento a lo que me decía prosiguió...

Era los años setenta, los hippies inundaban las calles, amor y paz era la premisa, la música beat se escuchaba en todas las radios, y las ferias recién comenzaban a ser populares, de la mano de esta década y de sus componentes.
En una de estas primeras ferias, una chica adquirió un raro monedero, no tenía mucho para guardar, las pocas monedas que poseía las ganaba cuidando los niños de su vecina, monedas que le ayudaban para pagarse los estudios en bellas artes, quería ser artista plástica. Los años pasaron y fue un excelente pintora, donde retrataba su bello mundo interior, pero un día cambio, a cambio de mucha plata dejo de retratar eso que la cabía única, para ser una más del montón, la codicia inundó el corazón de la pintora y su monedero. Hasta que un día cuando sacaba unas monedas para pagar un diario, le sucedió algo extremadamente extraño, le agarró una alergia terrible en la piel que tuvo contacto con el interior, y también tuvo una reacción interna que le paralizó el corazón.

Todas las pertenencias de la famosa artista fueron a parar a una subasta de beneficencia, el monedero fue adquirido con muchas otras cosas por un famoso usurero que pensaba revender todas las pertenencias adquiridas en subastas internacionales, tal era la fama que tenía la artista allá por los ochenta. Pero al verlo tan raro y tan poca cosa que pensó que por él no le iban a dar mucha plata, toda la plata y fama que tenía este señor se debía a este tipo de negocios, compraba a gente desesperada sus pertenencias y luego las revendía sin el menor atisbo de misericordia por los antiguos dueños, sus intereses eran tan altos que nadie lograba recuperar sus pertenencias, luego del préstamo que él les brindaba. Hasta que un día se cruzo con alguien más peligroso que él, que le pido a punta de pistola todo lo que ese día llevaba encima, esta demás decir que la plata grande no la llevaba en la billetera, sino en el monedero, por cabala porque pensaba que no se lo robarían tan fácil como una billetera, pensaba que era muy raro que un hombre usara monedero, pero ese día se equivoco, al entregar la billetera pidieron más, y revisándolo le encontraron el monedero dentro de uno de sus bolsillos, intentó negarse, fue lo último que hizo en su vida.

El ladrón, tenía vida de malhechor, y terminó demasiado pronto en un riña con otro mal viviente, justamente por el monedero, uno de sus amigos, le gustaba demasiado tanto como para insistir siempre para que se lo regalara, hasta que una noche, ambos muy bebidos, los pedidos pasaron a ser exigencias y a punta de cuchillo el monedero pasó de mano.

El viejo miraba mi cara, entre seria y a la vez de incrédula, debo admitir que las historias que me contaban rayaban en la más absoluta ficción, surgida de la mente de un excelente narrador de historias fantásticas.

Aún lo quieres, me preguntó, a lo cual le respondí que sí, esas historias más allá de asustarme, me alimentaron a que me lo llevara con más ganas. Te lo regalo entonces, acá nadie se lo va a llevar, yo contento con mi nueva adquisición le dí las gracias pertinentes, aún con una sonrisa en los labios, no estaba seguro de creer todo lo que me había contado.

Han pasado los años, el monedero aún esta conmigo y yo sigo vivo, pero por las dudas, nunca he hecho mal a nadie, ni he tomado lo que no me pertenecía.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ceci dice:
pero... es bueno el monedero asesino en realidad
Ceci dice:
jajaja, hace que la gente
Ceci dice:
no actúe mal
Ceci dice:
en cuanto te pasaste de vivo... cagaste
Ceci dice:
así que con euge nos podemos quedar tranquilas, no??? jajajaja!
Namaskar dice:
jajaja no se... vos decis?
Ceci dice:
y... parece que el monedero la tiene clara.
Namaskar dice:
no te pases de viva con ella, supongo, jajaj es mas como el monedero vengador, jajaja
Namaskar dice:
jajaja
Ceci dice:
jajajajaj
Namaskar dice:
si eso parece
Ceci dice:
vengador de su propio dueño
Namaskar dice:
jajaja
Ceci dice:
o sea... quiere tener un dueño bueno.
Ceci dice:
asi que!
Namaskar dice:
ajá

Anónimo dijo...

Y esto??? menos mal que no me mandé una de las mias!! por diossss que deschaveeee jajaaja
gustó???

Anónimo dijo...

Colorin colorado el relato se ha acabado :D.. buena tu imaginacion nena... Yo quiero algun objeto con sentido con historia jajaja.. asi cuando me dicen de donde es? yo diga algo asi como la historia del monedero, sabes? :)

Aaaahhh nena cambia de color de la pagina me maree! :(

Anónimo dijo...

WOW Lola! Bueno, ya es sabido lo mucho que sabés (valga la redundancia) y es increíble lo que podés lograr con ese conocimiento + tu imaginación verborrágica. Me gustó mucho el relato .. y coincido con Ce en que el monedero no es tan malo, jaja, es un monedero con una ética un tanto drástica (sobre todo con los demás) pero buena ética al fin, jaja.

Y la dueña del apellido es una santaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
(valga la aclaración, que la redundancia ya tuvo aprobación en el párrafo anterior)

Anónimo dijo...

Uff Euge si debe ser una santa pues es amiga de Namaskar y decir eso es decir mucho!!!

mi verborragia solo se reduce a relatos de monederos altruistas...que lo pariò...

gracias por leer y gracias por comentar, nos estamos viendo

Unknown dijo...

el monedero es justiciero... y odia al capitalismo parece :O

yo me mantendría alejado...

muy bonito, como siempre!

Anónimo dijo...

Andee holaaa tan tiempo!!! gracias

ahorita me paso por alla

y a veces nos perdemos en este capitalismo que el simbolo mismo del capitalismo (un Monedero) es lo más altruista que nos queda,
que contradicción!